La Casa Eficiente MZ gana el IV Premio Eficiencia Energética Isover

Para el jurado de los premios, la Casa Eficiente MZ destaca por su implantación urbana y por su condición de “vivienda entre medianeras que, sin duda, reporta un plus de dificultad para las soluciones sostenibles (imposibilidad de elegir orientación óptima, localización parcial en zonas de sombra, dificultad de acceso de los equipos a las zonas de trabajo, etc.), y desea enfatizar su carácter ejemplar y pedagógico, además de sus características intrínsecas ya valoradas”. El jurado ha otorgado dos accésit, dotados con 1.000 euros cada uno, a
los proyectos titulados “Casa Zaranda”, ejecutado en Aljaraque (Huelva) por el arquitecto Sergio J. Gómez Melgar y “Kinc-M”, del arquitecto Iván Martín Gutiérrez, que ha sido realizado en San Rafael (Segovia). Asimismo se ha co una mención especial al proyecto titulado “Rehabilitación del Palacio de Justicia de Burgos” presentado por el arquitecto Primitivo González, por el esfuerzo realizado en la rehabilitación energética de un edificio histórico, conservando su esencia. Modelos
de arquitectura sostenible

El jurado de los Premios Eficiencia Energética Isover 2012/2013 ha valorado la gran coherencia planteada en el diseño de las envolventes térmicas, sus altas prestaciones de aislamiento y el máximo rigor en la ejecución de las soluciones proyectadas; todo desde una visión unitaria, alejada de estereotipos tecnológicos. Los proyectos premiados podrían ser considerados como un modelo de arquitectura sostenible de calidad en la que, mediante un correcto diseño, es posible obtener una calificación energética A, dentro de unos criterios económicos contenidos. En el anexo del acta, el jurado destaca que “los tres proyectos premiados corresponden a edificaciones unifamiliares. Se ha echado de menos una mayor presencia de edificaciones plurifamiliares, así como proyectos de promoción pública”. Es una lástima que la Administración –de alguna manera- no se encargue de abanderar proyectos eficientes bajo el punto de vista del comportamiento energético”.

Fuente: Construarea.com

Las constructoras medianas se ofrecen a la banca para reactivar la edificación

El de la empresa vasca Inbisa constituye el ejemplo de lo que es la clase media de la construcción española. La empresa nace en Bilbao hace 25 años y se expande por todo el país al calor del boom de las infraestructuras, la edificación, energías renovables o de los servicios. Tiene 700 empleados y factura unos 170 millones al año. Pero la crisis obliga ahora a buscar trabajo en el exterior, tal y como está haciendo en México, Brasil, Panamá, Colombia y Angola, y a dar una vuelta de tuerca a su modelo de negocio local. El último paso ha sido la creación de una filial llamada Inberalia, nacida para alimentar la actividad del grupo como constructora residencial.

Al frente de Inberalia se sienta de director de desarrollo un ejecutivo de la casa, José Ignacio Monge, quien advierte de la existencia de una creciente demanda de vivienda de nueva construcción en ciudades como Madrid, Barcelona, Bilbao e incluso en Sevilla.

Pero Inbisa no va a comenzar a comprar suelo por mucho que hayan bajado los precios. La empresa, al igual que otras competidoras, se dirige a los bancos con la tentadora oferta de liberarles de miles de metros cuadrados que lastran sus balances. De hecho, comienzan a proliferar concursos privados, promovidos por las propias entidades financieras, en los que convocan a distintas constructoras para que estas desarrollen terrenos en zonas prime y se encarguen de la comercialización de las viviendas.

Las posibilidades que se abren a grupos como Inbisa son la culminación de obras paralizadas y el arranque de nuevas promociones con la financiación asegurada. “Uno de los problemas de los bancos es convertir en líquido un suelo que tienen provisionado, y eso solo se hace a día de hoy trabajando sobre ese suelo”, expone Monge. La nueva Inberalia pone a disposición de entidades financieras y particulares su experiencia en inmobiliario y edificación para analizar un determinado portfolio de suelo, diseñar el producto en base a la demanda, ejecutar las obras y cerrar el círculo con la comercialización. La constructora capta desde suelo cedido en aportación, en proyectos financiados al 100% por los bancos, hasta promociones delegadas en las que la constructora puede implicarse en el capital.

Además de Inbisa, una de las competidoras más activas está siendo la madrileña Level, firma del empresario Rafael Muñoz Toledo con nuevas promociones compartidas con la banca en Madrid, Cataluña o Andalucía.

Otra referencia en este nicho emergente de negocio es la promotora Vía Célere, fundada en el año 2007 por Juan Antonio Gómez-Pintado y cuyos fondos proceden de la venta de Agofer al grupo Sando. En este caso, la compañía ha ejecutado proyectos sobre suelos de
Bankia, Sabadell o Catalunya Caixa.

La constructora Arpada es una cuarta referencia destacada en la copromoción con los bancos, como es el caso de un residencial que en estos momentos comienza a levantar en parcelas del BBVA en el Ensanche de Vallecas o recientes obras para Caja Madrid y Catalunya Caixa. Arpada también tiene en ejecución proyectos lanzados este año por clientes de perfil inmobiliario, como son Realia o Valenor.

Fuente: Cinco días.